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Archivos Mensuales: abril 2012

Que te falta por hacer? Por Fernando Araya Urquiza

Estar con Gregg Braden es estar con un multifacético ser que, ya el color de sus canas revelan la larga trayectoria que lo une a todas sus experiencias. Dice que cada cana es una historia, y cada historia guarda una verdad. Las verdades son su tema. Geólogo, biólogo e historiador, hacen a este compilador científico (como prefiere ser denominado) un hombre que a través de sus viajes y encuentros, investigaciones y lecturas de cosas que nadie lee, lo hacen un personaje importante para entender las claves de cómo mirar y esperar de este fin de era y comienzo de la nueva.
Estando en México, en la Riviera Maya, en la mañana previa a su conferencia, nos da unos minutos para comentarnos su “Verdad Profunda”, nombre que le ha dado a su último libro y que ansiosamente dedica a comentárnoslo.

Es muy entusiasta, y con ese ánimo de mañana nos hace la pregunta: ¿qué te falta por hacer?, ese es el nombre de la película que vio en el avión el año pasado de Los ángeles a Lima, Peru, y que quedó fascinado al verla 3 veces porque encontraba que en esa lección fílmica estaba la verdad en simple para esta nueva era. Guardó la pregunta hasta el regreso para preguntarle a su madre: ¿qué te falta por hacer?… seré el primero en obedecer tu lista y facilitar las condiciones para que cumplas tus deseos. La madre lo mira y le dice: hijo, sí tengo cosas que me gustaría hacer antes de morir, pero las cosas están difíciles en este momento y preferiría a esperar a que vuelvan a ser como eran antes.

Las cosas nunca volverán a ser como fueron, nunca ha sucedido eso. El esperar que sean como fueron es una ilusión de nuestra conciencia aprendida, pero no de la realidad. La verdad es que nada se repite, y si vuelve, tal vez en similares características, es en otro contexto, con otro sentido o propósito.
En todos sus libros, el tiempo ha sido una variable que relevante. Ha observado cómo todas las culturas antiguas le han dado una significación distinta a la nuestra contemporánea: el tiempo determina nuestra evolución de conciencia y sus secuencias y características nos dan respuestas al presente. Los astrofísicos dicen que el tiempo es distancia, y bajo esa mirada nos sirve para entender qué tan lejos o cerca estamos de los sucesos que nos van impactando. Allí aparece la ansiedad por prolongar la belleza que a veces nos parece tan efímera.

Gregg hace propia la frase-símbolo de los Esenios para la visión de la conciencia: Todos los sucesos extraños y significativos de hoy, son las respuestas a las preguntas de mañana, entendiendo que el tiempo es una referencia de conciencia y no una afirmación concreta.
¿Qué es entonces lo concreto del tiempo?. Gregg se adelanta a mencionar que “el tiempo finalmente son los sentimientos de la compasión en el presente” y que eso da sentido a la construcción de “una verdad profunda” que se podría expresar en el Aquí y el Ahora.

El tiempo -explica- es más parecido a una verdad que se puede gozar en el presente que a una suma de hechos encadenados como secuencias. Pero tiene sus características, porque siempre se anuncia, y todos los estudios de percepción apuntan a que parece que hay una intuición masiva o individual de que ciertos hechos producidos en el pasado anuncian algo en el futuro. Pero parece ser que las matemáticas del corazón y el amor son el instrumento más preciso que podemos tener.

Concluye entonces de sus palabras, que la humanidad moderna ha construido “su” verdad a partir de 5 hechos falsos que explica en profundidad en su último libro “La Verdad Profunda”, y que es el motivo de esta conferencia a que asistimos, en donde la conclusión es que no existe “la” verdad, sino “una” verdad que se puede sentir a partir de la observación de un sentimiento o una emoción, y no la afirmación de sucesos que en el pasado han permitido que sustentemos la definición de presente a partir de hechos que en su contexto fueron explicadas y que hoy radicalmente son falsas, pero no tenemos la fuerza para proponer la corrección de esos hechos. Si pudiéramos cambiar la definición de esas 5 afirmaciones tendríamos que replantearnos nuestra “verdad profunda” como existencia” y tal vez estaríamos en problemas existenciales.

La revelación de este cambio de era es que todas las matemáticas apuntan a que algo sucederá, “una” verdad sucederá. La verdad más certera está en las emociones, y si creáramos una conciencia generalizada acerca de que algo sucederá, tendríamos la oportunidad de construir un presente lleno de buenas noticias. Pero al final, los cambios sucederán en la conciencia de cada uno, en donde la revelación del tiempo como un eterno presente se dará en el asombro de las emociones.

Aquella verdad está llena de sentimientos y amor. El amor a nuestro presente nos debería llevar a hacer nuestra lista de deseos y permitirnos el derecho de crear las posibilidades de poder realizarlas, y no esperar mejores condiciones. Nunca existen las mejores condiciones, son una falsa creencia de nuestra conciencia del tiempo que reflejan las carencias y miedos personales a vivir el cambio hacia el estado de compasión y amor profundo por mi propio yo.
Toda esta conclusión es la larga exposición realizada por Gregg Braden en donde con hermosos ejemplos y evidencias científicas te demuestra que nuestra existencia se sustenta sobre 5 afirmaciones que ya han sido demostradas como falsas, y que por una parte seguimos afirmándolas como ciertas, pero por otro lado nos crean una incertidumbre al tratar de descubrir la verdad. Estas afirmaciones son:
– La civilización en el planeta comenzó hace 5.000 a 5.500 años de antigüedad.
– La Naturaleza se basa en un principio de sobrevivencia a un final inminente.
– La evolución de las especies explicaría el origen de la humanidad.
– La conciencia está separada de la materia.
– El espacio está lleno de vacío.

Si observan, todas las disciplinas científicas, sociales, espirituales y de conocimiento popular contemporáneo, afirman que esto es cierto. “Esta” verdad popular y usado como punto de partida para todas las afirmaciones de lo que somos y dónde vivimos están sustentadas sobre variables falsas. ¿Cuál es la verdad profunda?. Sólo las emociones y sentimientos que puedes percibir en este eterno presente son lo real. entonces ¿qué esperas para comenzar a hacer lo que te falta?.

 

La búsqueda de la verdad Por Fernando Araya Urquiza, Director Ambar del Alma.

 

La búsqueda de la verdad
Estuvimos en un mágico encuentro con Don Miguel Ruiz y Gregg Braden, un poeta y un científico de estos nuevos tiempos. ¿Qué buscamos en esta nueva era?, ¿qué esperamos de la nuva humanidad?. Acá un resumen de sus inspiraciones.
Por Fernando Araya Urquiza, Director Ambar del Alma.

¿Qué es la verdad?, comienza hablando con su voz pausada Don Miguel Ruiz, quien con su tierno encanto nos arma una historia que nos deja mirando este año tan importante como es el 2012. La respuesta a la pregunta la busca al cerrar los ojos. Suspira profundamente y con una tierna mirada sopla las palabras mas dulces: el ser humano ha encontrado sus respuestas siempre al observar el presente, y este 2012 es la manera cómo enfrentaremos nuestra verdad. Cada verdad está llena de creencias, así nos lo han hecho creer, y fue necesario que haya sido así durante toda esta era que pasó, porque lo que afirmamos como verdad es simplemente un conjunto de puntos de vista aprendidos que no significan realmente la verdad, sino que son creencias que cada cual viene cargando, construyendo y elaborando a partir de lo que nos dijeron.
¿Qué es la verdad?. Es la manera como vivenciamos el presente, saber que el mar esta allí, el bosque esta allí, la montaña esta allí y simplemente contemplarla y saber que eso es perfecto. La verdad entonces, no es una creencia, sino un sentimiento de presente y que te puede dar la certeza más hermosa que te hayas imaginado: estás aquí por algo y ese algo es lo importante, saber que estás inserto en medio de todo y que todo es perfecto, porque tú y ese entorno cumplimos una misión más grande, somos todos parte integral de un gran cuerpo que sólo te ofrece perfección.
Hasta errar es perfecto. En este presente, la naturaleza no se ha equivocado ni una sola vez, todo tiene un propósito y tu perteneces a esa perfección. Puedes leer todo el códice Maya y todas las profecías, y todos anuncian grandes cambios en la conciencia. ¿Será este un cambio?. Efectivamente, pero este cambio es el paso a una era donde se revela la perfección, se nos hace más evidente y más pura la verdad, es como que se nos revela en la conciencia una noticia en forma de sentimiento llamado “revelación” o “verdad”, y que lo más probable es que tú intuición dirá que pareciera que siempre la supimos. Sabremos que la frase “errar es humano” no es cierta, la naturaleza es perfecta y nosotros estamos conectadas a ella y no aparte, allí entonces comienza la primera verdad: eres perfecto y te conectas con esa perfección, y comprenderás que todo tiene sentido.
La verdad no tiene tiempo. Aprenderás que, ya que somos perfectos, sólo hay un modo de vivir esta perfección, y es en la sensación de que el tiempo es sólo la ilusión de que pasan las cosas, y no son más que los ritmos de toda la naturaleza inserta a un engranaje del universo. Esa verdad te revela que lo que viviste en el pasado ya
no existe, ya no es verdad, sino parte de tu creencia. Entonces, la verdad es sólo el presente, y en ese presente nos han dejado la respiración para comprender que tenemos un ritmo que ingresa y exhala constantemente como si todo lo que nos sucede es parte de este ritmo: sale el sol por la mañana y respiras la vivencia de cada momento lleno de desafíos, dolencias, aventuras, propósitos y maneras de cómo vives cada verdad. No hay nada ni nadie fuera de tí que sea capaz de cambiar ese estado de verdad que vas construyendo o tejiendo en cada presente.
La verdad te hace responsable. Allí surge una gran situación de presente. Eres responsable de tí. Esto es muy importante, porque es la esencia del cambio de era. Te toca ser consciente de que sólo tú eres responsable de tí, la verdad desde el otro es creer que tu destino lo impulsa otro u otros. No es así, es una cuestión de elecciones. La nueva era trae esa verdad: eliges y te haces cargo, sin culpa y sin victimización. Eres la verdad de tu viaje, eres la verdad de ti mismo, eres la verdad de tu esencia, eres el más hermoso ser que está disponible para ti y solo tú puedes cambiar ese destino.
Con todo lo anterior, surgen tres grandes cualidades del gran momento del cambio que se ha calculado para este 21 de diciembre de 2012. Lo primero, seremos más conscientes y sabremos elaborar nuestra verdad separada de la verdad del otro, lo que no nos vuelve egoístas, sino compasivos: integrados al amor profundo del todo con todos, pero desde mi y no desde el otro. Será la ley del “amense a sí mismos como a los demás”. Lo segundo, nos agruparemos por verdades, es decir, construiremos vínculos amorosos y de desarrollo con quienes construyamos perfección, esto trae cambios en la manera cómo organizaremos nuestra escala de importancias en la economía, en las relaciones laborales, en cómo creamos nuestra verdad de lo que nos parece conveniente. Todo esto es porque apreciaremos la perfección de la naturaleza y el universo, entonces cada cual desarrollará su verdad y tomará decisiones desde éstas. Y lo tercero, nos volveremos amorosamente mas sensibles, porque al responder desde la intuición lo que te parece verdadero, nos hará sentir que estamos presente en un amor profundo hacia nosotros mismos y que Dios nos ama profundamente en esta verdad que comienzas a descubrir y tejer cada día, como si aprendieras que llevas una misión hermosa que te impulsa a ciertos destinos, ciertas experiencias, ciertos encuentros y ciertas creencias, aprendiendo que lo correcto o lo incorrecto simplemente es una cuestión de elecciones.
Como al final la verdad será una elección desde cada corazón, tienes que aprender a aceptar y soltar tus dilemas. Soltar y creer en la nueva verdad: lo que te está ocurriendo lo has elegido en tus decisiones pasadas que ya no volverán. Lo que viviste no volverá de la misma manera. Aprender que los demás están en las mismas decisiones y aprender a respetar que ellos no necesariamente harán lo que tú quieres o te parece conveniente para tu propósito amoroso o de conveniencia para tu paz interior. A nuestros niños deberemos enseñarles a tomar correctas decisiones y no a inducirlos hacia nuestras decisiones. Esta nueva era te obliga a construir tu verdad, y si influyes hacia tus conveniencias, el otro tomará algún día sus decisiones. Tenemos que aprender a educar y no a desarrollar una educación de modelos estereotipados, sino enseñar a tomar decisiones correctas.
Don Miguel Ruiz hace una pausa. Otra vez cierra sus ojos, y nos ofrece una clave para vivir esta nueva era. No negocies con la nueva era. Has acuerdos. Una negociación implica compensaciones equitativas. Un acuerdo te obliga a asumir un compromiso. Don Miguel te dice que hay Cuatro Acuerdos para aprender a vivir esta época de la vida, este momento de cambio, esta transición hacia tiempos mejores de conciencia. El primero: se impecable con tus palabras. El segundo, no te tomes nada personalmente. El tercero: no imagines situaciones ni supongas nada. Y cuarto, haz siempre lo mejor que puedas.
La investigación de la verdad, tu verdad, te vuelve amoroso, te vuelve sabio, te vuelve consciente de aprender a ser agente de la nueva era.